Recientemente se ha anunciado en Barcelona un logro médico revolucionario. El Hospital Universitario Vall d’Hebron ha realizado con éxito el primer trasplante facial del mundo a partir de tejido donado por una persona que eligióeutanasia. El destinatario se está recuperando de manera constante y el resultado funcional ha superado las expectativas.
Este caso ha atraído la atención internacional. Combina avanzadotrasplante facialtécnicas con una forma de donación sin precedentes. Los especialistas que participaron en el procedimiento describen los resultados como significativos tanto desde el punto de vista médico como social.
Una lesión repentina y potencialmente mortal

En julio de 2024, una mujer llamada Carme estaba de vacaciones en elCanariascuando fue picada por un insecto. Lo que inicialmente parecía inofensivo rápidamente se convirtió en una emergencia médica. La infección grave provocó una necrosis generalizada de los tejidos faciales.
Carme entró en coma y fue ingresada en cuidados intensivos. Permaneció en la UCI durante dos meses y medio antes de sobrevivir por poco a la terrible experiencia.
Cuando finalmente recuperó el conocimiento, el daño fue devastador. La mitad de su rostro se había deteriorado irreparablemente. Apenas podía abrir la boca. Comer y hablar eran casi imposibles. Le faltaba parte de la nariz, tenía problemas para respirar y su visión se había visto gravemente afectada.
El costo físico y psicológico de la pérdida facial

La desfiguración facial grave afecta mucho más que la apariencia. Interfiere con el habla, la nutrición, la respiración y la visión. La interacción social cotidiana se vuelve difícil y la angustia psicológica suele ser profunda.
En casos como el de Carme, la cirugía reconstructiva convencional no ofrece una solución eficaz. La magnitud de la pérdida de tejido significaba que sólo un trasplante facial tipo I, centrado en las estructuras faciales centrales, podría restaurar la función básica y la calidad de vida.
Una vía de donación nunca antes utilizada

A nivel mundial se han realizado más de cincuenta trasplantes faciales. Los donantes proceden de diversas circunstancias, entre ellas muerte cerebral y suicidio. Esta operación introdujo una situación nueva y éticamente compleja.
La donante era una mujer de mediana edad con una enfermedad terminal que había optado por la eutanasia, legal en España desde 2021. Antes de morir, tomó la decisión clara de donar sus órganos y tejidos. También ofreció voluntariamente su rostro para un trasplante.
Detección exhaustiva y planificación de precisión
Una vez concedida la autorización, el equipo médico inició un intenso proceso de preparación. Los médicos primero confirmaron que el tejido facial del donante era apto para el trasplante y no tenía contraindicaciones. Se evaluó cuidadosamente la compatibilidad entre donante y receptor.
El donante y el receptor debían compartir el mismo sexo y tipo de sangre. El tamaño de su cabeza y las proporciones faciales también debían ser muy similares. En este caso se cumplieron todos los requisitos.
Ambas mujeres se sometieron a detalladostomografía computarizadaimágenes. Especialistas de la unidad de tecnología tridimensional del hospital analizaron los datos y construyeron un modelo facial digital. Se produjeron réplicas físicas utilizandoimpresión 3Dguiar a los cirujanos antes y durante la operación.
También se crearon guías quirúrgicas personalizadas para permitir cortes óseos con una precisión milimétrica. Estas herramientas desempeñaron un papel crucial para lograr una alineación precisa durante el trasplante.
Diseño de una estrategia quirúrgica de alta complejidad

Los cirujanos plásticos realizaron estudios anatómicos detallados para finalizar el plan quirúrgico. El trasplante facial no se limita al reemplazo de piel. Implica músculos, tejido adiposo, nervios faciales y estructuras óseas.
Largo plazoinmunosupresiónes necesario para evitar el rechazo. Los cirujanos deben equilibrar la recuperación funcional, la expresión facial, la restauración sensorial y la estabilidad inmunológica. Esto hace que el trasplante facial sea uno de los procedimientos más complejos de la medicina moderna.
Quince horas de cirugía coordinada
La operación tuvo lugar en septiembre y duró quince horas. Participaron casi cien profesionales médicos.
Equipos de cirugía plástica y de quemados, microcirugía reconstructiva, medicina de trasplantes, inmunología, servicios de laboratorio, psiquiatría, psicología clínica, rehabilitación, cuidados intensivos y patología trabajaron juntos durante todo el procedimiento. Cada etapa requirió una coordinación perfecta.
Una recuperación notablemente rápida
Después de la cirugía, Carme fue atendida en la unidad de cuidados intensivos para quemados. Posteriormente fue trasladada a salas generales especializadas en traumatología, rehabilitación y atención de quemaduras. Fue dada de alta después de sólo un mes, mucho antes que los típicos pacientes de trasplante facial.
La rehabilitación comenzó rápidamente. Los médicos se centraron en restaurar el movimiento de los músculos, la masticación, la expresión facial y el habla.
Al principio, el tono muscular era bajo. Las conexiones nerviosas aún no se habían formado. Los terapeutas utilizaron espejos, objetos texturizados y fotografías personales para estimular la memoria facial y el reconocimiento visual.
El apoyo psicológico también fue esencial. Los especialistas ayudaron a Carme a adaptarse a su apariencia cambiante, controlar los efectos de los medicamentos y mantener la independencia y el cumplimiento del tratamiento.
Recuperar la independencia y la confianza

En cuestión de semanas, Carme pudo volver a comer, beber y hablar de forma independiente. La sensación regresó gradualmente en las áreas trasplantadas de su cara.
Continúa su rehabilitación diaria y sigue estrictamente su régimen de medicación. Estos pasos ayudan a reducir el riesgo de rechazo.
Cuatro meses después de la cirugía, su vida diaria ya ha mejorado significativamente. Ha expresado su confianza en que cuando se cumpla un año del trasplante, su vida volverá completamente a la normalidad.
Un hospital con reputación mundial
Como líder en donación y trasplante de órganos en España, el Hospital Universitario Vall d’Hebron combina experiencia quirúrgica con instalaciones operativas avanzadas y planificación de tratamiento individualizada.
El doctor Joan Pere Barret, jefe del servicio de cirugía plástica y atención de quemados, explicó que el trasplante facial es fundamentalmente una operación funcional. Está destinado a pacientes cuyas estructuras faciales no pueden repararse mediante métodos reconstructivos convencionales.
Estos pacientes suelen sufrir enfermedades, quemaduras, traumatismos o afecciones congénitas que afectan gravemente las funciones esenciales.
Una historia de trabajo pionero
El Dr. Barret se dedica al trasplante facial desde hace más de una década. En 2010, dirigió el equipo que realizó el primer trasplante de cara completo del mundo.
En 2015, el hospital cumplió otro hito. Se convirtió en el primer centro en realizar un trasplante facial en condiciones de muerte cardíaca controlada, conocido comoMaastricht categoría III.
Hasta el momento se han registrado cincuenta y cuatro casos de trasplantes de cara en todo el mundo. Sólo una veintena de hospitales tienen la capacidad técnica para realizarlos. De ellos, sólo siete han completado tres o más casos debido a la extrema complejidad que implican.
España ha realizado seis trasplantes faciales. Tres de ellos se realizaron en el Hospital Universitario Vall d’Hebron.
Honrando un acto extraordinario de generosidad
Más allá de los equipos médicos, hay una contribución que destaca sobre todas las demás. La del donante.
El equipo de coordinación de trasplantes del hospital destacó la excepcional generosidad mostrada en este caso. Si bien los donantes y las familias a menudo demuestran desinterés, esta situación refleja un extraordinario nivel de madurez y compasión.
Una persona que se enfrentaba al final de su vida decidió ofrecer uno de sus últimos regalos a un desconocido. Al hacerlo, le dio a otro ser humano una segunda oportunidad.
Mirando hacia el futuro

En una reciente conferencia de prensa, Carme compartió que su recuperación continúa avanzando sin problemas. Cuando se mira al espejo en casa, siente que poco a poco está volviendo a ser ella misma.
Si su función facial alcanza su máximo potencial y su vida vuelve a su ritmo natural, ese resultado puede ser el tributo más significativo posible al donante que lo hizo todo posible.