Impactante corrección de una importante revista
El 23 de febrero de 2026, la principal revista pediátrica de Canadá,Pediatría y salud infantil, emitió una sorprendente corrección. Reveló que durante los últimos 25 años, 138 artículos publicados contenían casos clínicos totalmente inventados.
Estos incluían escenarios dramáticos alguna vez citados a nivel mundial: bebés que sufrían toxicidad de la leche, niños con sífilis congénita, adolescentes heridos por vehículos todo terreno; ninguno de estos casos era real.
La popular columna “Informe de caso”

Desde el año 2000, la revista presentó una columna recurrente que presenta breves informes de casos clínicos. Cada informe describía un paciente, síntomas, pruebas de diagnóstico y resultados finales, seguidos de puntos de aprendizaje, estadísticas y observaciones clínicas.
Si bien la columna fue ampliamente leída y elogiada por su valor educativo, muchos casos fueron completamente ficticios.
El editor de la revista explicó que los casos fueron inventados para proteger la privacidad de los pacientes y servir como herramientas de enseñanza. La intención era transmitir conocimientos médicos manteniendo la confidencialidad de los datos reales de los pacientes.
Sin embargo, el problema fue que la revista nunca marcó claramente estos casos como ficticios en los artículos. Las primeras directrices para los autores no mencionaban esto y solo en 2015 hubo un reconocimiento parcial. No se emitió una corrección formal hasta marzo de 2026, después de que saliera a la luz el escándalo.
Las consecuencias

Médicos, investigadores y estudiantes de todo el mundo habían asumido que estos casos ficticios eran reales. De los 138 informes inventados, 61 fueron citados 218 veces, y ya están incorporados en la literatura médica más amplia.
Ex editor delRevista de la Asociación Médica Estadounidensecriticó la revista: “Los lectores tienen derecho absoluto a confiar en que los artículos médicos revisados por pares son precisos, originales y objetivos. Los hechos alternativos no tienen cabida en la ciencia ni en la medicina”.
Este escándalo podría haber pasado desapercibido si no fuera por enero de 2026neoyorquinoInforme de investigación sobre la muerte del recién nacido Tariq Jamieson.
El caso de Tariq Jamieson

Tariq Jamieson era un recién nacido en un hospital canadiense. Nacido el 18 de abril de 2005, inicialmente parecía sano, pero comenzó a tener dificultades de alimentación intermitentes y letargo al séptimo día. Para el día doce, su piel se volvió gris y su consumo de leche disminuyó drásticamente. El día trece lo encontraron muerto.
La autopsia reveló altos niveles de morfina y cocaína en la sangre y codeína en el estómago. La interpretación inicial sugirió toxicidad por opioides, pero la fuente no estaba clara.
La controvertida teoría de Koren

Dr.Gedeón KorenSe concluyó que la madre, siguiendo el consejo médico, tomó analgésicos con codeína (Tylenol 3) en el posparto. Ella portaba una variante genética (Metabolizador ultrarrápido CYP2D6), que convertía la codeína en altos niveles de morfina que pasaban a la leche materna, envenenando involuntariamente al bebé.
Koren publicó esto como el primer caso de toxicidad por morfina en un recién nacido transmitido a través de la lactancia materna enla lanceta.
Influencia generalizada y dudas

Muchos farmacólogos cuestionaron la afirmación de Koren, argumentando que tal “intoxicación transmitida por la leche” era casi imposible desde el punto de vista farmacológico. No obstante, el artículo fue aclamado como un importante avance médico e influyó en las directrices clínicas.
En 2009, se publicó un caso similar, “Blue Baby”, enPediatría y salud infantilque describe a un recién nacido envenenado con morfina a través de la leche materna, reflejando directamente el caso de Koren en Lancet. El propio Koren estaba entre los autores.
Durante las siguientes dos décadas, las pautas de atención pediátrica y obstétrica estuvieron fuertemente influenciadas. Los protocolos canadienses de manejo del dolor posparto cambiaron en 2008 y, en 2017, elFDAemitió advertencias contra el uso de codeína y tramadol durante la lactancia.
Esto obligó a las nuevas madres a tomar una decisión difícil: soportar un dolor intenso sin opioides o dejar de amamantar. Algunos hospitales incluso los sustituyeron por opioides más adictivos, como la oxicodona, lo que provocó más daños.
Descubriendo la verdad

Dr.David Rootlink, farmacólogo enuniversidad de toronto, inicialmente aceptó la explicación de Koren. Con el tiempo, notó inconsistencias:
- El nivel de morfina en sangre de Jamieson era de 70 ng/ml; La lactancia normalmente transfiere entre 0 y 2,2 ng/ml.
- Incluso con un metabolismo ultrarrápido, la leche materna produce sólo ~87 ng/ml.
- La dosis ingerida por el bebé habría estado muy por debajo de los niveles tóxicos.
- Las concentraciones de Tylenol (acetaminofeno) en el bebé también fueron peligrosamente altas, lo que no concuerda con la exposición durante la lactancia.
Una revisión sistemática de 2020 realizada por Juurlink confirmó que la intoxicación por opioides a través de la leche materna es farmacológicamente casi imposible.

La hipótesis del asesinato
La investigación del New Yorker reveló un material blanco parecido a la cuajada en el estómago del bebé que contenía codeína pero no morfina. Esto sugiere que es posible que al bebé le hayan administrado drogas directamente, lo que implica un posible asesinato, no un accidente genético de la lactancia.
El artículo de Koren en Lancet podría haber sido una “narrativa científica” elaborada que encubría un acto fatal. Juurlink señaló que algunas muertes infantiles podrían haberse atribuido erróneamente a la toxicidad de la leche materna, lo que permitió a los perpetradores evadir la justicia.
Exponiendo las fabricaciones de Koren

Un ex alumno de Koren reveló que su estudio de Lancet sobre Jamieson contenía datos farmacológicos falsificados. Un escrutinio posterior encontró que el caso “Blue Baby” de Koren de 2009 en Paediatrics & Child Health también fue inventado.
Esto llevó a una revisión más amplia, que descubrió 138 informes de casos inventados en la revista durante 25 años.
La otra mala conducta de Koren
Nació enTel-AvivEn 1947, Koren se mudó a Canadá en 1982. En la década de 1990, participó en amenazas anónimas contra un médico que cuestionaba la seguridad de un medicamento, que luego se demostró mediante ADN.
En 2014 fundó lariesgo maternoproyecto, que utilizó análisis de cabello para detectar la exposición a drogas durante el embarazo y la lactancia. Estos resultados influyeron en los casos de custodia de los hijos, a pesar de que Koren carecía de formación formal en toxicología forense. Más de 16.000 casos se basaron en sus resultados de laboratorio.
Las investigaciones revelaron pruebas poco confiables, conflictos de intereses y metodología defectuosa. En 2018, más de 400 artículos de Koren fueron examinados. Su laboratorio estaba cerrado, seis artículos retirados, pero ya se había mudado aUniversidad Arielen Israel.
Dos capas de escándalo

Esta historia expone fracasos tanto sistémicos como personales:
- Una prestigiosa revista permitió casos ficticios bajo el pretexto de “protección de la privacidad”, engañando a los lectores durante 25 años.
- Koren aprovechó la muerte de un solo bebé para fabricar una narrativa científica falsa, falsificando datos y alterando las directrices médicas mundiales, lo que afectó la vida de innumerables madres.
La publicación del caso “Blue Baby” en 2009 ejemplificó cómo las lagunas institucionales permitieron el fraude personal.
Con suerte, saldrá a la luz toda la verdad sobre el caso Jamieson y los documentos fabricados serán corregidos y aclarados.