Una propiedad que estuvo en silencio durante mucho tiempo reabre viejas preguntas
El 9 de marzo de 2026, el gobierno deNuevo Méjicoemitió una breve pero llamativa declaración. Las autoridades habían iniciado oficialmente una búsqueda en el Rancho Zorro de Jeffrey Epstein. El objetivo era investigar presuntas actividades ilegales que pudieron haber tenido lugar allí antes de su muerte en 2019.
Esta acción renovada se remonta a enero, cuando elDepartamento de Justicia de los Estados Unidospublicó millones de páginas de documentos relacionados con el caso Epstein. Entre ellos se encontraba un escalofriante correo electrónico anónimo enviado en 2019 al presentador de radio local Eddy Aragon.

El remitente afirmó ser un ex empleado del rancho. El mensaje describía a dos niñas extranjeras que supuestamente fueron estranguladas durante abusos violentos y enterradas en la propiedad. También hacía referencia a “Ghislaine”, que se cree que esGhislaine Maxwell.
Aragon dijo que reenvió el correo electrónico a laOficina Federal de Investigaciones. Afirmó conocer la identidad del remitente, pero nunca la reveló públicamente. Los intentos posteriores de contactar con el remitente fracasaron.
Un rancho que escapó al escrutinio

El correo electrónico reavivó la atención hacia Zorro Ranch. A diferencia de las propiedades de Epstein en Nueva York, Florida o el Caribe, esta remota propiedad nunca había sido objeto de un escrutinio exhaustivo.
Una investigación anterior se detuvo en 2019 a petición de los fiscales federales. Eso dejó muchas preguntas sin respuesta.
El mes pasado, el fiscal general de Nuevo México ordenó la reapertura del caso. Esta semana, las autoridades estatales, la policía y la oficina del sheriff local comenzaron búsquedas coordinadas en el rancho.
Al mismo tiempo, los legisladores votaron a favor de establecer una “comisión de la verdad” bipartidista. Este organismo tiene la autoridad para emitir citaciones y obligar a declarar.
La representante estatal Andrea Romero afirmó que durante años las acusaciones sobre las actividades de Epstein en Nuevo México habían circulado sin un registro oficial claro. Enfatizó que la comisión tiene como objetivo descubrir fallas, aprender lecciones y prevenir futuros abusos.
Una propiedad diseñada para el secreto

Zorro Ranch está ubicado cerca de Stanley, a unas 30 millas al sur de Santa Fe. Epstein se lo compró en 1993 al exgobernador Bruce King.
La propiedad abarca aproximadamente 7.500 acres. Incluye una residencia principal, una pista de aterrizaje privada, un helipuerto y un hangar para aviones.
La mansión en sí es lujosa. Cuenta con varios dormitorios, una biblioteca y amplios espacios habitables. La suite personal de Epstein ocupaba gran parte del segundo piso.
Debido a su aislamiento, durante mucho tiempo se sospecha que el rancho alberga actividades ilícitas fuera de la vista del público.
Denuncias de abuso y “ambiciones genéticas”

A lo largo de los años, han surgido afirmaciones inquietantes sobre lo que pudo haber ocurrido allí. Algunas acusaciones sugieren que el rancho fue utilizado para explotación sexual y tráfico. Otros van más allá y describen experimentos relacionados con el supuesto interés de Epstein eneugenesia.
Los informes afirman que habló de planes para embarazar a varias mujeres utilizando su propio material genético. Su objetivo declarado era producir lo que él consideraba “descendencia superior”.
Esta idea puede haber sido inspirada por un controvertido proyecto conocido como elRepositorio de Germinal Choice, un banco de esperma que alguna vez afirmó almacenar material genético de individuos muy exitosos.
Testigos recientes han añadido nuevos matices a estas acusaciones. Algunas personas dicen que fueron sometidas a procedimientos médicos no consentidos. Otros afirman que fueron drogados y luego se encontraron rodeados de equipo médico, sin apenas recordar lo sucedido.
Testimonios que no se pueden ignorar

Entre los relatos más significativos se encuentran los de las hermanas María y Annie Farmer.
En 2019, Maria Farmer presentó documentos legales que describen sus experiencias. A mediados de la década de 1990, trabajó para Epstein, ayudándolo a administrar su residencia en Nueva York. Ella informó haber visto a niñas menores de edad traídas a la propiedad con el pretexto de oportunidades de modelaje.
Según su testimonio, Epstein y Maxwell luego atacaron a su hermana menor, Annie. En 1996, Annie fue llevada al Zorro Ranch y supuestamente agredida allí.
La propia María también describió haber sido asaltada en otra propiedad vinculada a Epstein. Dijo que intentó denunciar el incidente, pero enfrentó intimidación y confinamiento antes de que se le permitiera irse.
Posteriormente se puso en contacto tanto con el Departamento de Policía de Nueva York como con el FBI. Ella cree que fue una de las primeras en denunciar a Epstein y Maxwell ante las autoridades federales.
Un patio de recreo para los poderosos

Zorro Ranch no fue sólo un lugar de presunto abuso. También funcionó como retiro privado para invitados influyentes.
Las demandas civiles afirman que personas de alto perfil visitaron la propiedad. Entre los mencionados se encuentra el príncipe Andrés. Otros nombres, incluido Bill Clinton, han aparecido en rumores, aunque Clinton ha negado haber visitado el rancho.
En comparación con la isla caribeña de Epstein, el rancho ofrecía mayor privacidad. Su ubicación remota lo convertía en un escenario ideal para reuniones discretas.
De la escena del crimen a la nueva propiedad
Después de la muerte de Epstein en 2019, el rancho se puso a la venta. El precio finalmente se redujo antes de que lo comprara la familia del empresario Don Huffines.
La propiedad pasó a llamarse Rancho de San Rafael. Huffines ha manifestado planes para transformarlo en un retiro cristiano.
A pesar del cambio de propietario, el pasado del sitio sigue proyectando una larga sombra.
Los llamados a la justicia se hacen más fuertes

Antes de la búsqueda, los manifestantes se reunieron en el rancho el 8 de marzo.Día Internacional de la Mujer. Portaban carteles exigiendo justicia y reconocimiento para las víctimas.
Los familiares de Virginia Giuffre, una de las supervivientes más destacadas, también asistieron y hablaron públicamente.
Para muchas víctimas y sus familias, la verdad sobre Zorro Ranch sigue siendo profundamente personal.
No sólo buscan respuestas. Están buscando un cierre.
Una búsqueda de la verdad que finalmente puede comenzar
La nueva investigación envía un mensaje claro. Las autoridades ya no están dispuestas a permitir que las preguntas sin respuesta permanezcan enterradas.
Sigue siendo incierto si la búsqueda descubrirá pruebas definitivas. Pero por primera vez en años, hay un impulso renovado.
El mundo está observando de cerca.