¡Trucos mágicos para que tus hijos se duerman sin gritar!
¿Quién no desea que su pequeño se duerma temprano? Cuando tu hijo finalmente se duerme, es tu momento para maratonear series, jugar videojuegos o disfrutar de un bocadillo nocturno. Pero, ¿qué pasa si tu hijo simplemente no se duerme? Otra noche pasa, y los dulces sueños de mamá se rompen nuevamente. ¿Existen métodos secretos para ayudar a tu hijo a dormir antes?
Aquí tienes 4 trucos simples que realmente funcionan para ayudar a tu hijo a dormirse más rápido. ¡Vamos a ello!
1. ¡Deja que jueguen mucho durante el día!
Una buena dosis de actividad física es esencial para asegurarte de que tu hijo se vaya a la cama a tiempo. Cualquier padre que haya llevado a sus hijos al parque o al patio de recreo sabe que un día lleno de carreras a menudo resulta en una hora de acostarse temprana. Pero no todos los días se pueden pasar en el parque, especialmente con el clima invernal o las agendas ocupadas. ¿Cómo podemos asegurar suficiente ejercicio para nuestros pequeños?
Para bebés menores de 1 año, los niveles de actividad varían. Pero una vez que tu hijo cumple 1 año, apunta a al menos 3 horas de actividad física al día, y para niños de 3 años en adelante, intenta con 1 hora de actividad moderada a vigorosa.
Actividad moderada: caminar rápido, bailar o cualquier actividad que haga que tu hijo sude.
Actividad vigorosa: correr, saltar o trepar. Sabrás que es efectivo cuando tú estás cansado y tu hijo apenas está comenzando.

Organizar un tiempo de juego en grupo con otros niños también puede hacer maravillas para aumentar su energía y mantenerlos en movimiento.
2. Di adiós a las pantallas 2 horas antes de dormir
El tiempo excesivo frente a las pantallas puede llevar a noches inquietas. Aquí está el porqué:
Interferencia de la luz azul: La luz azul emitida por las pantallas bloquea la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. Esto hace que sea más difícil para tu hijo sentir sueño a la hora de dormir.
Excitación: Los programas o juegos de ritmo rápido pueden sobreestimular el cerebro, impidiendo la relajación.

Así que, aquí tienes una regla general: Nada de pantallas al menos 2 horas antes de dormir. En su lugar, intenta leer juntos, jugar con juguetes o construir bloques. Estas actividades ayudan a despertar la creatividad y calmar la mente de tu hijo.
3. Atenúa las luces 1 hora antes de dormir
La luz blanca y brillante le indica a tu cerebro que es de día. Pero, a medida que se acerca la noche, ajustar la iluminación a un tono suave de ámbar o amarillo puede indicarle al cuerpo de tu hijo que se prepare para dormir.
¿Por qué funciona? Las luces blancas pueden interrumpir la producción de melatonina, mientras que los tonos más cálidos promueven la relajación.
Un truco simple: cambia las luces a un tono acogedor y anaranjado una hora antes de dormir. Puedes comenzar a reducir actividades como lavarse o hablar suavemente con tu pequeño en este ambiente suave.

4. Invierte en una rutina relajante antes de dormir
Una rutina constante y relajante antes de dormir puede ayudar a tu hijo a pasar de un estado activo y emocionado a un estado tranquilo y listo para dormir.
Para los bebés, una rutina podría incluir un baño, leche, un suave masaje y cambiarse de ropa para dormir. Para los niños pequeños y mayores, prueba con un cuento antes de dormir o una charla tranquila.
Pero aquí está el giro: no te apresures en la rutina de la hora de dormir ni presiones a tu hijo para que se duerma. Es crucial darle toda tu atención. Guarda tu teléfono y comprométete completamente con tu hijo. Te sorprenderías de cómo tu pequeño puede sentirse más seguro y relajado con tu presencia total.

Al establecer reglas, como apagar las luces después de cierta hora, y seguir una rutina cálida y amorosa, tu hijo se dormirá mucho más fácil y rápidamente.
Conclusión
Lograr que tu hijo se duerma sin gritar es posible con un poco de constancia y las técnicas correctas. Al asegurarte de que haga suficiente actividad física durante el día, limitar el tiempo frente a la pantalla, atenuar las luces antes de dormir e invertir en una rutina tranquila a la hora de dormir, ayudarás a tu pequeño a conciliar el sueño rápidamente y en paz. Con estos trucos, ¡ambos pueden disfrutar de una noche relajante y reparadora!