Los Montes Urales se extienden desde el Océano Ártico en el norte hasta el río Ural en el sur, atravesando el oeste de Rusia. Se consideran la frontera física entre Asia y Europa. Estas montañas son valiosas no solo por sus vastos recursos naturales, como carbón, minerales metálicos y piedras preciosas, sino también por su importancia histórica y arqueológica.
Artefactos antiguos en los Montes Urales
Los Montes Urales son famosos no solo por sus recursos, sino también por su rica historia y fascinantes artefactos antiguos. Uno de los descubrimientos más intrigantes son los petroglifos de los Urales, una forma de arte rupestre que se cree tiene más de 5000 años. Estos petroglifos contienen información notable que ha generado teorías sobre una civilización avanzada que podría haber habitado estas montañas hace mucho tiempo.
Descubrimiento en el siglo XVII
Los petroglifos del Ural fueron descubiertos en el siglo XVII, durante el reinado de Pedro el Grande. Pedro, quien gobernó Rusia de 1696 a 1725, es reconocido por ayudar a modernizar el país. Algunas fuentes sugieren que Pedro el Grande ordenó a los escribas locales copiar los petroglifos para su posterior estudio. Sin embargo, esta afirmación no ha sido completamente verificada y no está claro cuántos petroglifos se observaron realmente en ese momento. Hoy sabemos que los petroglifos se extienden por más de 800 kilómetros.
¿Dónde se encuentran los petroglifos?

Estos petroglifos, conocidos como jeroglíficos de los Urales, se encuentran en las orillas de varios ríos, incluidos el río Tagil, el río Neiva, el río Ural y el río Rezh. Están pintados en varios colores, desde morado claro hasta marrón oscuro. Los investigadores creen que se crearon con una mezcla de ocre (un pigmento marrón natural) y sangre. La proporción de los dos ingredientes variaba, lo que producía diferentes tonalidades. Una mayor cantidad de sangre creaba un pigmento más rojizo, mientras que más ocre resultaba en un marrón más claro.
Las representaciones en los petroglifos

Los petroglifos representan una amplia variedad de animales, incluyendo aves, alces, serpientes y ciervos. Algunas imágenes son muy detalladas e incluso muestran rasgos anatómicos como huesos y órganos animales. Estos podrían haber sido utilizados para ayudar a los cazadores en la disección o posiblemente como demostraciones para tratar animales heridos. Los petroglifos podrían haber sido un método temprano de registrar observaciones científicas sobre anatomía animal.
Detrás de los animales, hay imágenes de humanos y sus herramientas de caza. Curiosamente, hay poca evidencia que sugiera el uso de equipos de pesca, a pesar de la presencia de vías fluviales. Entre los numerosos petroglifos de humanos y animales en los Montes Urales, no hay una sola representación de peces. Algunos símbolos podrían representar redes de pesca, pero esto sigue sin confirmarse.
Las extrañas figuras geométricas en los petroglifos
Quizás las imágenes más fascinantes de los petroglifos de los Urales no sean humanas, animales o de armas, sino formas geométricas. Estas formas incluyen pentágonos interconectados, hexágonos y diversas otras figuras y líneas. Investigadores modernos han descubierto que estas imágenes geométricas se asemejan a las estructuras químicas de ciertos elementos y compuestos.
La investigación de Vladimir Avensky

Vladimir Avensky, experto ruso en física atómica, molecular y óptica, comenzó a estudiar los petroglifos de los Urales y los comparó con estructuras químicas existentes. Encontró similitudes notables entre las formas en los petroglifos y las estructuras en cadena, polígonos y otras formas utilizadas en química orgánica.
Una forma que aparece frecuentemente en los petroglifos es una estructura de “panal”. Algunos argumentan que podrían ser representaciones de colmenas reales, pero otros, como Avensky, creen que representan estructuras químicas.
El misterio del conocimiento químico
Aunque los petroglifos de los Urales parecen representar estructuras químicas, no está claro cómo los antiguos conocían la composición química de estos compuestos. Hasta la fecha, hay poca evidencia que explique cómo las personas en la antigua Rusia, hace más de 5000 años, podrían haber conocido estas fórmulas químicas. Algunos químicos y arqueólogos han teorizado que las civilizaciones antiguas podrían haber tenido conocimientos avanzados mucho más allá de lo que entendemos actualmente. Otros, incluido Avensky, sugieren que este conocimiento podría haber provenido de visitantes extraterrestres que compartieron esta información con los nativos.
Compuestos químicos extraños en los petroglifos

Los petroglifos muestran diversas estructuras poligonales a lo largo de los 800 kilómetros de arte rupestre. Algunas de las imágenes más nítidas e inusuales guardan un sorprendente parecido con las composiciones químicas de compuestos comunes. Entre estos compuestos se encuentran el polietileno, el poliestireno, el grafito y la gramicidina S. También hay evidencia de compuestos como el antraceno, el queroseno y la fluorociclina.
Estos compuestos son interesantes por sus usos. Históricamente, el grafito se ha utilizado como material de escritura y en la producción de armas y materiales resistentes al fuego. Hoy se emplea en baterías de iones de litio, tecnología de grafeno y semiconductores. El polietileno, el plástico más común del mundo, se usa en muchos artículos cotidianos, incluyendo bolsas plásticas, contenedores de combustible y botellas de agua. La gramicidina S es un antibiótico común que elimina tanto bacterias Gram positivas como Gram negativas, y también algunos hongos.
¿Pudieron las personas antiguas haber utilizado estos compuestos?

Si los pueblos indígenas de los Urales hubieran comprendido las composiciones químicas de estos compuestos, podrían haberlos utilizado en su tecnología. El grafito podría haberse usado para herramientas de escritura o tecnología avanzada; el polietileno podría haberse empleado para crear objetos cotidianos; y la gramicidina S podría haberse utilizado para tratar infecciones bacterianas y fúngicas.
Los pueblos de los Urales: ¿Humanos comunes o genios antiguos?

Los pueblos indígenas que habitaban los montes Urales cuando se crearon los petroglifos formaban parte de varios grupos diferentes. En la parte norte de las montañas vivían los nenets, mientras que los komi, mansi y janty habitaban las regiones central y meridional. El grupo más numeroso, los bashkires, vivía en la parte más meridional de las montañas.
Hoy en día, estos grupos se han establecido en gran medida, aunque los grupos más septentrionales aún viven de manera tradicional, basándose en la pesca, la caza y el pastoreo de renos. Estos grupos indígenas ahora representan aproximadamente un quinto de la población en la región de los Urales, mientras que los cuatro quintos restantes están compuestos por rusos modernos.
¿Pudieron los antiguos pueblos de los Urales conocer estructuras químicas?

Considerando los vastos recursos en los montes Urales, es posible que los pueblos antiguos de los Urales utilizaran estos compuestos en su arquitectura y comercio. Si entendían los materiales que estaban usando, esto les habría ayudado a desarrollar nuevas herramientas y recursos. Sin embargo, no hay evidencia concreta de que tuvieran la capacidad de identificar estas composiciones químicas.
¿Tecnología extraterrestre o sabiduría antigua?

A principios de los años 90, un grupo de arqueólogos descubrió interesantes nanostructuras en los Montes Urales. Se creía que estas nanostructuras, compuestas de cobre, tungsteno y molibdeno, tenían casi 300.000 años de antigüedad. Su diseño complejo, que incluye bobinas, ejes y espirales, hizo que los investigadores pensaran que fueron fabricadas mecánicamente y que no podían haberse formado naturalmente. La profundidad a la que se encontraron estas estructuras indicaba que eran mucho más antiguas que cualquier desarrollo tecnológico reciente.
Este descubrimiento generó más debate. Algunos creen que estas nanoestructuras son evidencia de tecnología más avanzada en los Montes Urales de lo que se pensaba. Otros argumentan que son prueba de visitas extraterrestres.
Conclusión: ¿Reliquias alienígenas u obras maestras humanas?

¿Son los petroglifos de los Urales señales de encuentros extraterrestres en la Tierra? ¿O representan una civilización perdida con conocimientos científicos avanzados? Tal vez sean simplemente el arte abstracto temprano de un artista nativo fascinado por la geometría y las formas. Con evidencia limitada, quizás nunca conozcamos la verdad completa detrás de estos petroglifos. Sin embargo, futuras investigaciones podrían proporcionar más pistas sobre estos intrigantes descubrimientos.