De estrella del K-Pop al centro de un escándalo
Durante años, el nombre Seungri fue inseparable del éxito mundial del K-pop.
Como miembro más joven de BIGBANG, uno de los grupos musicales más influyentes de Corea del Sur, alguna vez fue elogiado como un artista natural con agudos instintos comerciales.
Esa imagen colapsó en 2019.
Seungri se convirtió en la figura central del escándalo Burning Sun, un incidente que expuso una de las redes criminales más oscuras jamás descubiertas en la industria del entretenimiento coreana.
Las consecuencias fueron devastadoras, no sólo para él, sino también para la confianza del público en la cultura de las celebridades.
Ahora, años después de su liberación de prisión, nuevas acusaciones sugieren que Seungri podría estar intentando regresar.
Esta vez, el escenario no es Seúl.
Es Camboya.
El escándalo del Sol Ardiente que acabó con una carrera

A principios de 2019, un caso de agresión violenta en el club nocturno Burning Sun de Gangnam desencadenó una investigación policial.
Lo que inicialmente parecía ser un incidente único rápidamente se expandió hasta convertirse en un caso criminal masivo.
Más tarde se reveló que Burning Sun estaba vinculado a la intermediación en la prostitución, la distribución de drogas ilegales, la agresión sexual, los delitos con cámaras ocultas y la corrupción policial.
Seungri, quien se desempeñó como director del club, afirmó que solo estaba involucrado en la promoción.
Esa afirmación no sobrevivió al escrutinio.
Los investigadores descubrieron chats grupales de KakaoTalk en los que participaban Seungri y el cantante Jung Joon-young, exponiendo mensajes explícitos y discusiones que apuntaban a la explotación sexual organizada.
Las pruebas sugerían que el club nocturno funcionaba como una herramienta para obtener beneficios delictivos más que como entretenimiento.
Seungri finalmente fue declarado culpable de múltiples cargos, incluida la mediación en prostitución, malversación de fondos y juegos de azar ilegales.
Recibió una sentencia de prisión, lo que efectivamente puso fin a su carrera en Corea del Sur.
Liberación de prisión y mudanzas silenciosas al extranjero

Después de cumplir aproximadamente dieciocho meses, Seungri fue liberado.
Contrariamente a lo esperado, no desapareció de la vida pública.
En cambio, comenzaron a surgir informes de que él viajaba al extranjero.
En mayo de 2024, supuestamente fue visto interpretando canciones de BIGBANG en un evento privado de cumpleaños de un rico hombre de negocios en Kuala Lumpur.
En agosto del mismo año, un club de caballeros en Surabaya, Indonesia, anunció un evento llamado Burning Sun Surabaya, con Seungri como invitado especial.
El nombre del evento hacía referencia directa a su infame club nocturno.
La reacción pública tanto en Corea del Sur como en Indonesia fue inmediata.
Ante protestas y críticas, el evento fue cancelado.
En ese momento, algunos descartaron estos incidentes como intentos aislados de sacar provecho de la nostalgia.
Esa interpretación ahora está siendo cuestionada.
Camboya y un vídeo inquietante

En enero de 2026, el periodista de investigación surcoreano Oh Heok-jin publicó nuevos hallazgos en su canal de YouTube.
Afirmó que Seungri estaba involucrado en planes para construir una nueva operación de entretenimiento ilegal en Camboya.
Un video grabado en 2024 comenzó a circular en línea.
Mostraba a Seungri dentro de un club nocturno camboyano, sosteniendo un micrófono y dirigiéndose a la multitud con visible entusiasmo.
Su apariencia había cambiado.
Parecía más pesado y mayor, pero lleno de energía.
En el vídeo, se burló de las preocupaciones sobre la seguridad de Camboya y elogió al país como el mejor lugar de Asia.
También mencionó que algún día traería a G-Dragon a Camboya.
Muchos interpretaron esto como un intento de utilizar el nombre de Kwon Ji-yong, más conocido comoG-dragón, para generar atención y atraer inversores.
El logo detrás de él encendió las alarmas
Lo que causó mayor preocupación no fue su discurso, sino el telón de fondo detrás de él.
Grandes logotipos que decían Prince Brewing y Prince Holdings eran claramente visibles.
Se informa que estas empresas están vinculadas con Prince Group, una organización criminal acusada por varios países de operar complejos de estafas en línea e instalaciones de trabajos forzados en Camboya.
El Grupo Prince ha sido asociado con la trata de personas, la detención ilegal, la explotación sexual y el fraude a gran escala con criptomonedas.
Víctimas de varios países han informado que fueron atraídas a centros de estafa y retenidas contra su voluntad.
Según Oh Heok-jin, la aparición de Seungri junto a símbolos vinculados a este grupo no fue una coincidencia.
Presuntos vínculos con financistas criminales
En su investigación, Oh declaró que recibió múltiples pistas creíbles que indicaban que Seungri viajaba con frecuencia entre Tailandia y Camboya después de su liberación.
Durante estos viajes, supuestamente socializaba con figuras involucradas en lavado de dinero, fraude en línea y casinos ilegales.
Imágenes y testimonios sugieren que Seungri asistió a fiestas privadas con miembros clave de estas redes.
Según Oh, es inverosímil que estas reuniones fueran meramente sociales.
Fuentes familiarizadas con la situación afirman que las discusiones se centraron en planes de negocios concretos.
Según se informa, el objetivo era crear un nuevo lugar de entretenimiento ilegal, siguiendo el modelo de Burning Sun pero a mayor escala.
La imagen de una celebridad todavía tiene valor
Si bien Seungri es ampliamente condenado en Corea del Sur, su nombre todavía tiene peso en otros lugares.
En partes de Japón y el sudeste asiático, su identidad como ex miembro de BIGBANG continúa atrayendo fans y atención.
Esa fama residual es valiosa.
Según fuentes internas, los grupos criminales vieron a Seungri como una figura útil que podía atraer multitudes y obtener acceso a los círculos sociales de élite.
Para Seungri, el estatus de celebridad que le quedaba se convirtió en una moneda de cambio, una forma de volver a participar en empresas lucrativas pero ilegales.
El colapso de sus presuntos partidarios

Justo cuando estos planes estaban tomando forma, la situación cambió.
Los miembros del Grupo Prince que se creía que eran posibles financistas fueron arrestados repentinamente.
Algunos se enfrentan ahora a la extradición a sus países de origen.
El presunto líder del grupo se ha convertido en el objetivo de una persecución mundial encabezada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Las autoridades británicas han congelado los activos mantenidos en Londres y los investigadores están investigando tenencias de criptomonedas estimadas en quince mil millones de dólares.
Con su dirección desmantelada y sus activos incautados, el futuro del grupo es incierto.
Un plan que quizás nunca se materialice
Aún no está claro si la supuesta nueva empresa de Seungri alguna vez se hará realidad.
Lo que está claro es que su nombre sigue apareciendo junto a redes criminales años después de su condena.
Para muchos observadores, esto plantea preguntas preocupantes sobre la rendición de cuentas y la redención.
Otros lo ven como una advertencia sobre cómo la influencia de las celebridades puede persistir mucho después de la desgracia pública.
Si los patrocinadores realmente caen, este capítulo puede terminar antes de comenzar.
Pero la historia sirve como recordatorio.
Algunos escándalos no quedan enterrados.
Evolucionan, cruzan fronteras y resurgen allí donde el escrutinio es más débil.
Y no toda caída de la fama lleva a la reflexión.