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¿Humanos sin cerebro? La idea médica más controvertida de Silicon Valley

Un experimento mental que resulta inquietante

El concepto de humanos sin cerebro genera debate a medida que los científicos exploran el cultivo de órganos sin conciencia para trasplantes e investigación. Imagine una “persona” que tiene latidos del corazón y temperatura corporal. Su piel se siente cálida. Tienen pulmones, hígado y riñones. Cada órgano está presente.

Todo en ellos se parece a un ser humano excepto una cosa.

No tienen cerebro.

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No pueden pensar. No tienen conciencia. Ni siquiera saben que existen.

Entonces la pregunta se vuelve inevitable. ¿Siguen siendo humanos?

Impulsa la idea más allá. Si sus órganos se utilizaran para trasplantes, ¿sería eso ético?

¿Y qué pasaría si esos seres se crearan en grandes cantidades, diseñados exclusivamente como fuente de repuestos?

These are not just abstract questions. A Silicon Valley backed project is seriously exploring them.

El nacimiento del concepto “cuerpoide”

En marzo de 2025, investigadores deUniversidad Stanfordpublicó un sorprendente artículo enRevisión de tecnología del MIT.

La idea se presentó claramente. Propusieron crear lo que llamaron “bodyoides”.

Estos serían cuerpos humanos crecidos usandocélulas madreyedición de genes. Carecerían de cerebro, conciencia y capacidad de sentir dolor.

Su finalidad sería la investigación médica y el trasplante de órganos.

De la teoría a la realidad de las startups

A los pocos días de la publicación del artículo,cableadoinformó sobre una empresa de biotecnología de bajo perfil llamada R3 Bio.

A diferencia de los investigadores, la empresa no sólo estaba discutiendo la idea. Estaba intentando comercializarlo.

R3 Bio evitó el término “bodyoide”. En cambio, utilizó un nombre más frío.

Llamaron al concepto “sacos de órganos”.

En lenguaje médico, un saco de órganos se refiere a una estructura que contiene órganos. Pero aquí la frase parece despojada de humanidad.

Sugiere algo que ni siquiera es un cuerpo. Sólo un contenedor para órganos.

“Diseñamos sólo lo que necesitamos”

La cofundadora Alice Gilman rechazó la frase “humanos sin cerebro”.

Sostuvo que a estas creaciones no les falta nada. Están diseñados intencionalmente con sólo los componentes necesarios.

En sus palabras, no se trata de ausencia. Se trata de diseño.

El proyecto ha atraído a importantes inversores. Uno es un fondo de longevidad con sede en Singapur centrado en tecnologías de extensión de la vida.

Otro es capitalista de riesgo.Tim Draper, conocido por respaldar a empresas como Tesla y SpaceX.

También participa una empresa británica llamada LongGame Ventures. El nombre en sí ya insinúa un enfoque en una larga vida.

El auge del movimiento de la longevidad

Este proyecto encaja en una tendencia más amplia en Silicon Valley.

En los últimos años, un número creciente de figuras tecnológicas adineradas han abrazado la idea de que el envejecimiento puede ralentizarse o incluso revertirse.

EmprendedorBryan Johnsonse ha convertido en una de las figuras más visibles de este movimiento.

La creencia es simple. La vida se puede diseñar. La muerte puede eventualmente convertirse en un problema con solución.

Es una mentalidad muy de Silicon Valley.

Por qué está surgiendo esta idea ahora

El momento de aparición de este concepto no es casual.

En abril de 2025, elFDAanunció planes para eliminar gradualmente ciertos requisitos de experimentación con animales.

En cambio, se están promoviendo nuevos enfoques, como modelos de inteligencia artificial y sistemas de órganos en chips.

Poco después, elNIHdeclaró que dejaría de financiar nuevos proyectos basados ​​únicamente en experimentos con animales.

Al mismo tiempo, Estados Unidos se enfrenta a una escasez de monos de laboratorio.

Esta escasez comenzó en 2020 cuando China restringió las exportaciones de primates debido a laPandemia de COVID-19.

Los precios de los monos de investigación aumentaron espectacularmente.

Los grupos defensores de los derechos de los animales también han aumentado la presión. Algunos centros de investigación incluso están considerando cerrar.

Todo esto crea una demanda de alternativas.

Una solución a problemas reales

A pesar de su naturaleza inquietante, la idea de cuerpos humanos sin cerebro aborda desafíos reales.

El problema de las pruebas en humanos

Los fármacos que funcionan en ratones a menudo fallan en humanos.

Se estima que alrededor del noventa por ciento de los medicamentos que pasan las pruebas con animales fracasan durante los ensayos clínicos.

Cada fracaso cuesta tiempo, dinero y esfuerzo.

Incluso las herramientas avanzadas como la tecnología de órganos en chips no pueden replicar completamente la complejidad de un cuerpo humano.

Un sistema humano completo sin conciencia podría, en teoría, proporcionar una plataforma de prueba mucho más precisa.

La crisis de escasez de órganos

También hay una grave escasez de órganos para trasplantes.

Sólo en Estados Unidos, más de 100.000 personas están esperando trasplantes. Alrededor de 17 mueren cada día sin recibir uno.

Los científicos han explorado alternativas, como el trasplante de órganos de cerdos genéticamente modificados.

En enero de 2025, un hombre vivió 271 días con un riñón de cerdo modificado. Al final, su cuerpo lo rechazó.

Si se pudieran cultivar órganos humanos directamente, este problema podría resolverse.

El dilema ético

Todo el concepto depende de una suposición.

Sin cerebro no hay conciencia. Sin conciencia no hay problema ético.

El bioético Hank Greely de Stanford ha sugerido que un cuerpo sin cerebro no sentiría dolor.

Pero la ciencia no comprende del todoconciencia.

No sabemos exactamente de dónde viene ni cómo surge.

¿Es el cerebro la única fuente?

No hay una respuesta clara.

Una zona gris jurídica y moral

Incluso si la tecnología funciona, plantea preguntas profundas.

¿Sería ético extraer órganos de un cuerpo así?

Debates sobre la donación de órganos de pacientes conmuerte cerebralhan durado durante décadas.

Un bodyoide existiría en una categoría aún más extraña.

Nunca habría tenido personalidad, pero su forma física sería humana.

Entonces, ¿cómo debería definirse?

¿Como material biológico?

¿O como un nuevo tipo de entidad humana?

¿Qué tan cerca estamos realmente?

Por ahora, esto sigue siendo en gran medida teórico.

Los informes sugieren que R3 Bio está trabajando actualmente con células animales.

Según Gilman, la empresa tiene la capacidad de crear “sacos de órganos” al nivel del ratón. Sin embargo, ella niega haber creado animales sin cerebro completamente desarrollados.

Aún así, los reportajes de investigación han planteado dudas.

Una oferta de trabajo en Puerto Rico mencionaba tareas como implantación de embriones, seguimiento de embarazos y asistencia a partos.

Esto sugiere que es posible que ya se estén realizando experimentos.

El camino técnico a seguir

Los científicos creen que el proceso implicaría combinar técnicas de células madre con edición de genes.

El investigador Paul Knoepfler de la Universidad de California explicó un posible método.

Se podría guiar a las células madre para que se desarrollen hasta convertirse en un cuerpo completo mientras se desactivan los genes responsables de la formación del cerebro.

El resultado sería un cuerpo con órganos pero sin cerebro.

Barreras prácticas

Incluso si se pueden crear embriones, convertirlos en cuerpos completos es otro desafío.

Podría llevar más de una década encontrar un donante de órganos viable.

Sin un tronco encefálico, un cuerpo así no podría respirar de forma independiente. Requeriría cuidados intensivos constantes.

El costo sería enorme.

Para que el proceso sea comercialmente viable, sería necesario ampliarlo a escala como si fuera una fábrica.

Eso requeriría aprobación legal y una clasificación clara.

Un debate que no puede esperar

Algunos expertos sostienen que el debate debe producirse ahora.

Si la sociedad espera hasta que la tecnología esté lista, puede que sea demasiado tarde para establecer límites.

La idea de diseñar una carrocería con sólo piezas seleccionadas plantea una pregunta más profunda.

Quizás el verdadero problema no sea lo que les falta a estas creaciones.

Es lo que la humanidad podría perder en el proceso de crearlos.

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